Pilar Pavón — Abogada
—Señor notario, ¿por qué redactó dos versiones del testamento si solo una fue notificada a mi clienta?
—No sé cómo darle las gracias, abogada. abogada pilar pavón
Días después, doña Carmen llegó al despacho con una cesta de bizcochos caseros y lágrimas en los ojos. —Señor notario, ¿por qué redactó dos versiones del
Pilar aceptó la cesta y respondió con su habitual tono seco, pero con una ligera temblor en la voz: Pilar aceptó la cesta y respondió con su
Cerró la puerta y, a solas, colgó la toga en el percheiro. Miró la foto de su abuela, que también había sido abogada en tiempos donde las mujeres apenas podían testificar.
Afuera, la tarde granadina teñía de oro las calles. Pilar Pavón sirvió un café solo, encendió una vela blanca (su pequeño ritual de cierre) y abrió el siguiente expediente. El mundo no se arreglaba con un caso, pero al menos ese rincón del mundo, por hoy, estaba en paz.